Si lo que se supone es la escena mas dramática de una pelicula arranca una carcajada en lugar de una lágrima...caramba entonces algo anda mal: O es una comedia disfrazada o un bodrio. Y Retazos de vida, la hiperpromocionada y largamente mediática película de Viviana Cordero cae, lamentablemente en lo segundo. Digo lamentablemente porque siempre uno espera que la producción nacional sea de calidad, pasa con el fútbol, con la música y con cualquier otra cosa que tenga el sello de hecho en Ecuador, es ese nacionalismo criollo con el que uno crece y que nos motiva a volvernos hinchas del PSV sólo porque Méndez juega allá o a comprar los piratas de Kudai porque la suca Villalba anda ganando Grammis... En el cine tampoco nos ha ido tan mal, desde los pinitos que recuerdo con don Camilo Luzuriaga a la cabeza y pasando por el Sebastián Cordero y la Tania Hermida los largometrajes ecuatorianos han sido poquitos pero buenos...o pasables en el peor de los casos.

Pero retazos... es una hazaña que algún cinéfilo declarado pueda aguantarse mas de media hora de esta película. El argumento es tan simple y predecible que a uno le da la idea de que iban filmando en la marcha sin guiones ni argumentos que seguir, las actuaciones pésimas (mención de honor a una Ericka Velez a la cual nunca se le logra diferenciar cuando es que actua de drogada y cuando de sana porque su dicción es innentendible a lo largo de toda la pelicula) y el trasfondo es descaradamente propagandístico, algo así como un souvenir de aeropuerto (JJOlmedo por supuesto) que se desvive por presentarnos una Guayaquil ultramoderna, lujosísisma, llena de glamur (si no se escribe así me vale) y oropel. A ratos no se sabe si es una película de gran pantalla o una propaganda de Nebot...eso si como la historia(???) lo exige toca mostrar unos cuantos niños pobres que justifiquen la naturaleza caritativa y bondadosa de un William Levy que mientras mantenga su boca cerrada tiene asegurados los suspiros de las fans. Por su puesto los pobres están resignados no dicen ni pío y son pocos, porque el resto de personajes son todos de cajita de cristal, falsos, acartonados y decididamente pelucones.

La mejor actuación (la menos abominable en realidad) es la de una Christian Bach que se desvanece ante el absurdo argumento que la obliga a fingir un embarazo...y que luego la enfrenta con su madre que ha encontrado un amor senil tan poco creíble como la bulimia de la Velez o el viaje de Lorena que supuestamente viene de españa pero se demora en su vuelo mas de dos días cual si volara en un zepellin... en fin una pelicula mala entre las malas, candidata segura a ocupar un puesto de honor en mi notopten justito al lado del hijo del diablo y pisándole los talones a la novia de chuky